Después de unos días de stress, volvió a verla. Estaba agotada, pero mantenía un ritmo
frenético. Sus miradas se cruzaron y él la saludó:
-Hola, ¿Que tal estás?
-Bien, no esperaba verte.
-Pensaba que salías más tarde del trabajo.
-Hoy mi jefe hizo un cambio en mi horario. Te invito a un café.
-Gracias.
-¿No me vas a besar?
-Me da vergüenza, he vuelto a fumar.
-Hola, ¿Que tal estás?
-Bien, no esperaba verte.
-Pensaba que salías más tarde del trabajo.
-Hoy mi jefe hizo un cambio en mi horario. Te invito a un café.
-Gracias.
-¿No me vas a besar?
-Me da vergüenza, he vuelto a fumar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Se aceptan todo tipo de mensajes sobre el texto, incluso si es para informar sobre faltas de ortografía