miércoles, 18 de marzo de 2015

Lágrimas de cocodrilo.

Siempre fue un apasionado del monopatín, desde los siete años hasta los cincuenta, cuando murió. Santi no perdía la oportunidad de pasárselo bien con el skate, como a él le gustaba llamarlo y aún así, sus últimos años fueron solitarios. Porque, aunque verlo evolucionar sobre la tabla siempre fue un gozo para todos sus amigos, el alcoholismo lo convirtió en un paria. Carpintero de profesión, la crisis lo había condenado a vivir en una furgoneta en el camping de un amigo que aún lo toleraba. Decir Santi en su antigua pandilla era motivo para ver gestos que se torcían o miradas que se apartaban. 

La semana pasada apareció una noticia en el periódico que anunciaba la muerte de una pequeña celebridad del skate en la ciudad, Santi. Todos los que le apartaban la cara y hablaban pestes de él lloraban su muerte, panegíricos en los que aparecían los buenos momentos a su lado y sin embargo, nada del silencio cuando Santi pedía ayuda desde la cabina de teléfono del camping para comer. Lágrimas de cocodrilo.

martes, 10 de marzo de 2015

Miradas

Lo que me gusta de su mirada es que no recuerda a esos ojos de anuncios de maquillajes de las revistas. Esa esclerótica que parece parte del papel en el que no se ha impreso nada, el iris tan regular y uniforme, que basta ver otra foto de la misma modelo para darse cuenta que no es su iris, otro operario de fotografía le marcó una regularidad diferente a la impresión... No, la mirada de Cristina es la del paso del tiempo, la de decenas de noches sin dormir, la de párpados entornados por la miopía, la de miles de risas marcadas en las patas de gallo, la de dos verdes luceros que hacen que uno se sienta orgulloso de ser objeto de su mirada. Hoy, mientras la luz de la tarde se colaba por la ventana e iluminaba sus ojos, me sentí orgulloso de ser objeto de su mirada.

viernes, 6 de marzo de 2015

El día de la marmota

Elena vive convencida de que todo el mundo está en contra de ella, que sus últimos quince amantes no la querían como es debido, que la vecina le tiene envidia, que su madre la odia, que su hija prefiere tratar con su ex que con ella, que la casera le quiere robar... Hoy su último novio recogió sus escasas pertenencias del piso que compartían, mientras ella le insultaba, le pegaba y le echaba el humo del cigarrillo en la cara. Al salir por la puerta le dijo: Es un alivio dejarte, cariño. Elena vive convencida de que todo el mundo está en contra de ella, que sus últimos dieciséis amantes...

jueves, 5 de marzo de 2015

Luna

Sonríe. Pero no con una de esas sonrisas protocolarias que no significan nada más allá de: Aprendí a ser correcta y cortés. 

La sonrisa de Luna es una de esas sonrisas que iluminan tu alma, la estancia en la que se encuentra, un día gris de invierno. La sonrisa de Luna es un La 440, música, la sonrisa. Ella no lo sabe, pero yo sé cuando su sonrisa es especialmente resplandeciente. Hoy es uno de esos días.