jueves, 12 de diciembre de 2019

El abrigo verde

Casi no sabía de ella, hacía poco que la conocía y sin embargo no quería que el tiempo que transcurría entre cada encuentro se alargase, porque los segundos que se perdía su sonrisa le parecían un desperdicio, porque cada instante que no sentía el calor de su mano tiritaba, porque el césped evocaba su abrigo. Y él vivía rodeado de césped, en una casa fría y hacía dos horas que no la veía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se aceptan todo tipo de mensajes sobre el texto, incluso si es para informar sobre faltas de ortografía