martes, 14 de agosto de 2012

Gota de sudor.


Recordaba todos y cada uno de los trocitos de piel que antaño su ropa revelaba, sin embargo, aquel día su breve atuendo dejaba la desnudez a un solo paso y el sol perlaba de sudor su hombro. El calor apretaba y la arena se hizo cómplice de una de aquellas gotas, así que osé quitarle aquellos granitos. El tacto que capté de su cálida piel, electrizó mi adormecidos sentidos y ella lo debió de sentir de algún modo porque toda aquella tersura se erizó.

-No hagas eso, me desconcierta.

-Lo siento, no estaba en mi ánimo molestarte.

-No he dicho que me moleste, he dicho que me desconcierta.

-...

-Necesito una ducha, hace mucho calor. Me duele la espalda horrores ¿me ayudarías frotándome la espalda?

-Ahora me desconciertas tú.

-Yo también sé jugar a tus juegos.

Aquella gota de sudor quedará impregnada en mis retinas hasta el día en que pierda la vista o la vida.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Extraño comentario, ¿he de entender que quieres que siga escribiendo? Es un poco aburrido, así que podemos hacer una cosa, escoge un tema y yo intento escribir algo al respecto, ¿de acuerdo?

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