viernes, 19 de enero de 2018

Una borrachera

-Porque todas tus amigas son unas zorras. Y por tu culpa no estoy siendo feminista, porque hace años que deconstruí mi forma de pensar y de hablar.
Él pensó en recordarle la colección de amantes, amos, sumisos y esclavos que ella escondía en su otro teléfono. Pero estaba cansado de aquella charla inconexa en la que la culpa era una tormenta a la que se exponía sin paraguas. 
-Llevo cuatro horas aguantando una sintaxis estúpida, dijiste que iban a ser veinte minutos y no hay nada más que puedas decirme. ¿Vas a abrir la puerta, o tengo que montar un numerito para que me dejes salir?
-Y además amenazando, eres un maltratador.
-Lo que sea, pero quiero irme. Abre y acabamos con esta agonía.
En el portal respiró. Llovía, hacía viento y frío, pero le parecía que era una noche fantástica para salir a emborracharse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se aceptan todo tipo de mensajes sobre el texto, incluso si es para informar sobre faltas de ortografía