martes, 28 de junio de 2016

Un día de esos

Era un día de esos. Un día de persianas bajadas y ventanas abiertas, de ruido de segadora y ronquidos de siesta, de sudor en el pecho y olor a sexo, de paseos desnudos hasta la nevera y trago largo de agua fría, de vuelta a la cama y volver a follarse, de ducha compartida y extenuación. Era un día de esos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se aceptan todo tipo de mensajes sobre el texto, incluso si es para informar sobre faltas de ortografía